Trabajadores estatales, docentes, bomberos y estudiantes protagonizaron una jornada de movilizaciones en más de 170 puntos de Francia. Los sindicatos reclaman mejoras salariales y mayores recursos para los servicios públicos, mientras el Gobierno de Sébastien Lecornu prepara un ajuste presupuestario de 54.000 millones de euros. La participación fue estimada en más de 300.000 personas por la CGT y en alrededor de 200.000 por el Ministerio del Interior.
Francia atravesó este martes 29 de septiembre una jornada nacional de huelgas y movilizaciones, a solo dos días de la presentación del proyecto de Presupuesto 2027. Empleados públicos, docentes, trabajadores de la salud, bomberos y estudiantes participaron de protestas en más de 170 puntos del país.
El eje de los reclamos fue la pérdida del poder adquisitivo de los empleados estatales, la falta de personal y el deterioro de las condiciones laborales. También hubo cuestionamientos a los recortes previstos en el próximo presupuesto.
Las estimaciones sobre la magnitud de las movilizaciones difieren. La Confederación General del Trabajo (CGT) informó que participaron más de 300.000 personas en todo el país. El Ministerio del Interior, en cambio, estimó una concurrencia cercana a las 200.000.
En París, la diferencia también fue significativa: la CGT calculó unos 70.000 manifestantes, mientras que las autoridades ubicaron la participación en alrededor de 30.000 personas.
Un ajuste de 54.000 millones de euros
La protesta se desarrolló en momentos en que el Gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu prepara el Presupuesto 2027.
El Ejecutivo anunció un programa de reducción del gasto por 54.000 millones de euros. Entre las medidas cuestionadas por los sindicatos aparece una nueva congelación de la base utilizada para calcular las remuneraciones de los empleados públicos.
Las organizaciones sindicales sostienen que esta política profundizó la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante los últimos años.
Desde 2017, el índice salarial de los empleados públicos solo aumentó en 2022, cuando avanzó un 3,5%, y en 2023, con otro 1,5%. El incremento acumulado supera apenas el 5%.
Los materiales analizados señalan que, según el instituto estadístico Insee, la inflación acumulada desde 2017 alcanzaría el 24,17% hacia finales de 2026.

Ocho sindicatos detrás de la convocatoria
La jornada fue convocada por una amplia coalición integrada por CGT, FO, CFDT, UNSA, FSU, Solidaires, CFE-CGC y FA-FP.
Las centrales sindicales exigieron una revalorización salarial y “recursos presupuestarios acordes” con las tareas que deben cumplir los servicios públicos.
El reclamo abarca además la falta de personal, las condiciones laborales y la precarización existente en distintos sectores de la administración.
La secretaria general de la CFDT, Marylise Léon, vinculó la calidad de los servicios públicos con las condiciones laborales de sus trabajadores y cuestionó que el debate político reduzca el funcionamiento del Estado únicamente a variables presupuestarias.
Por su parte, la CGT advirtió que podría profundizar las medidas de fuerza si el Gobierno mantiene los recortes previstos en el proyecto presupuestario.
Bomberos y docentes, protagonistas de las protestas
Los bomberos tuvieron una presencia destacada en París después de un verano boreal marcado por fuertes incendios.
Miles de efectivos marcharon inicialmente en una columna propia desde la plaza de Italia hasta la Bastilla. Luego se incorporaron a la movilización general de trabajadores públicos.
El sector reclama mayores recursos y mejores condiciones laborales. Los incendios registrados durante el verano volvieron a colocar en discusión la capacidad operativa y las necesidades presupuestarias de los servicios de emergencia.
Los docentes también participaron de la huelga. Los reclamos del sector educativo incluyen salarios, falta de profesores, cierre de cursos y escasez de personal auxiliar.
El Gobierno informó que algo más del 11% de los docentes y otros trabajadores escolares participaron de la medida de fuerza.
Más de 330 institutos afectados por las protestas estudiantiles
En paralelo con la huelga estatal, las movilizaciones estudiantiles extendieron el conflicto al sistema educativo.
Más de 330 institutos secundarios registraron algún tipo de interrupción o protesta. Los estudiantes cuestionan la sobrecarga de las aulas, la organización de los horarios y la falta de profesores y otros profesionales.
Los reclamos también incluyen la situación de los asistentes educativos, enfermeros escolares y trabajadores sociales.
En algunos establecimientos, las protestas derivaron en incidentes y enfrentamientos con la policía. Hubo incendios de contenedores, lanzamiento de objetos y utilización de gases lacrimógenos por parte de las fuerzas de seguridad.
El Ministerio de Educación cuestionó los episodios violentos y anunció acciones legales por algunos de los hechos registrados.
Salarios congelados frente al aumento del costo de vida
La pérdida del poder adquisitivo aparece como uno de los puntos centrales de la protesta.
Los testimonios recogidos en los materiales describen trabajadores obligados a vivir lejos de sus lugares de empleo debido al costo de la vivienda y docentes que señalan dificultades crecientes para afrontar sus gastos cotidianos.
“Tenemos la impresión de vivir peor que nuestros padres”, expresó una profesora de Español de Alta Saboya que debe recorrer 35 kilómetros diarios para llegar a su lugar de trabajo.
En Lyon, una de las pancartas sintetizó el reclamo salarial con una referencia a las altas temperaturas registradas durante el verano: “Incluso con 40 °C, nuestros salarios siguen congelados”.

El Presupuesto 2027, en el centro del conflicto
La movilización nacional colocó al Presupuesto 2027 en el centro de la disputa entre el Gobierno y los sindicatos.
La administración de Lecornu sostiene que necesita contener el déficit y reducir el gasto público. Las organizaciones gremiales, por su parte, advierten que los ajustes pueden profundizar los problemas de funcionamiento de áreas como educación, salud y servicios de emergencia.
La jornada del 29 de septiembre mostró además una convergencia entre los reclamos de trabajadores estatales y las movilizaciones estudiantiles.
A dos días de la presentación formal del proyecto presupuestario, el alcance definitivo de los recortes y la respuesta que adopten los sindicatos definirán la continuidad de un conflicto que ya trasladó la discusión fiscal desde las cuentas públicas hacia las calles de Francia.

